
y su mirada como una hoja de afeitar,
indiferente,
bebiendo y bailando enloquecidamente,
siempre radiante
con su “red hair” color tinto;
creí que la quería,
nunca lo supe;
me escondí tras una pose insignificante,
bebiendo y acuchillándome.
Solo de lejos “la esperaba”,
la imaginaba a mi lado ,
con su cabello rojo tapando mi rostro;
creí que la quería,
llegué a necesitar encontrarla,
pero nunca pude con su mirada.
Ya no lleva el cabello rojo,
su mirada ya no corta,
su ausencia desespera,
su andar junto a mi,
me hace olvidar el Támesis,
olvidar Pigalle
olvidar los pubs que cuidaban mi soledad.
Ya no tiene su “cabello tinto”,
pero quiero beberla
como a un rioja español;
ya no tiene su red hair,
creo que la quiero,
y debo descubrirlo,
aunque el rojo,
salpique dentro de mi acuchillado
“heart-disk”.
1 comentario:
Me encantaría ser un escritor maldito o lo que queda de ellos, pero no tengo más que el whiskey... ¿y dónde carajos esta el link para suscribirme al blog?
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